fbpx

La Pausa en Focusing, ese silencio que invita a sentir.

Publicado el 13 abril, 2018

La pausa a la que hacemos referencia es un concepto clave en el proceso de Focusing. Y también en cualquier proceso de comunicación y de aprendizaje vital.
La pausa es darse la posibilidad de escucharse a uno mismo, de observarse desde dentro, en la interacción con el ambiente.
Es esa pausa la que permite ir al centro de lo que sucede, de lo que la persona está sintiendo. Es cambiar el foco de atención y mirar para adentro. Es una invitación a estar con uno mismo para así poder prestar atención a lo que pasa en el cuerpo. A las sensaciones corporales. A lo físicamente sentido que tiene un significado único y universal a la vez.
Deteniéndose a prestarle atención, emerge el sentimiento y lo que realmente está pasando… entonces cambia.
Detenerse, hacer La Pausa es acallar las voces internas para dar lugar al silencio que habla.

Parar para seguir adelante. Poder escuchar para asimilar y luego poder responder, preguntar o seguir callando.
Atendiendo a las sensaciones corporales es que surgen los significados y una mayor información sobre uno mismo y lo que ocurre alrededor, con los otros y lo otro.
A veces sucede que las personas hablan de algo por largo tiempo sin detenerse a escuchar qué es lo que sucede en sus cuerpos. Cómo lo están viviendo, cómo es que están viviendo, sintiendo la situación de la que están hablando.
La propuesta de EmpowerSer es PARAR, hacer La Pausa y atender esas sensaciones, (la sensación sentida) eso que incomoda, eso que duele, eso que molesta, para saber más de uno mismo y así construir relaciones más nutritivas, sanas y verdaderas.
Es hacer un paréntesis en la vorágine de la vida diaria. Horas, minutos o segundos bastan.
Es tener un registro de las propias emociones, aquellas más profundas, y que encuentren un modo de ser expresadas.
Es bucear en el interior de cada uno, en interacción con los otros y el medio ambiente.
Este buceo interior recorre cada parte del propio cuerpo reconociéndolo, para surfear la vida plenamente.

Pausar para sentir. Pausar para escuchar. Pausar para hablar.

Por Carolina Ades y Mauricio Gutierrez Nebuloni